Plan nacional de acción sobre Empresas y Derechos humanos : la experiencia francesa

El Embajador de Francia en el Perú, Sr. Antoine Grassin, expuso en el gran conversatorio internacional que organizó el Ministerio de Justicia y de Derechos Humanos del Perú sobre "Empresas y Derechos Humanos" el jueves 12 de diciembre en Lima.

Lima, 12 de diciembre de 2019.
Palabras del Embajador de Francia en el Perú, Sr. Antoine Grassin

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"Para Francia, la relación entre empresas y derechos humanos se enmarca en la responsabilidad social empresarial (RSE). La política gubernamental en favor de la RSE, iniciada a principios de los años 2000, tuvo como prioridad implementar un dispositivo jurídico que regule la transparencia social y ambiental de las empresas.
Francia está plenamente movilizada a todos los niveles (nacional, europeo e internacional) para garantizar un marco reglamentario que asegure el respeto de los derechos humanos y del medio ambiente por parte de las empresas.
1) Lo está a nivel nacional. En 2013 se implementó una plataforma RSE con múltiples partes interesadas para coordinar el plan de acción nacional de la RSE. Francia adoptó un plan nacional sobre las empresas y los derechos humanos, cuyo seguimiento está a cargo de la Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos (CNCDH). La aprobación de la Ley sobre el deber de vigilancia de las sociedades matrices y las empresas contratistas en 2017 constituyó un avance significativo y Francia se convirtió en un Estado pionero en la regulación y promoción de la RSE. El deber de vigilancia se refiere a la responsabilidad de las sociedades matrices y las empresas contratistas de implementar medidas para garantizar las buenas prácticas sociales, ambientales y éticas de sus filiales, proveedores y subcontratistas en todo el mundo. De hecho, las más grandes sociedades deben ahora establecer y aplicar efectivamente un plan de vigilancia propio para identificar los riesgos y prevenir las violaciones graves de los derechos humanos y las libertades fundamentales, la salud, y la seguridad tanto de las personas como del medio ambiente. Esta ley se aplica a las sociedades que emplean al menos a cinco mil trabajadores en su empresa y en sus filiales directas o indirectas, cuya sede está en Francia o al menos diez mil trabajadores en su empresa y en sus filiales directas o indirectas, cuya sede está en Francia o en el extranjero.
La ley del 22 de mayo de 2019 sobre el crecimiento y la transformación de las empresas, denominada la ley PACTE, viene a completar este corpus legislativo con la finalidad de reforzar las consideraciones de los desafíos sociales y ambientales en la estrategia y la actividad de las empresas, al introducir principalmente las nociones de empresa con una misión y una razón de ser.

2) Lo está también por supuesto a nivel europeo como internacional.
La definición de la RSE otorgada por la Comisión Europea fue dada por Francia, “la responsabilidad de las empresas con respecto a los efectos que ejercen en la sociedad”. Francia se movilizó a favor de la aprobación de la directiva europea sobre la transparencia extra-financiera, la inclusión de las normas sociales, ambientales y de gobernanza en los acuerdos comerciales y de inversión, así como sobre la participación de la Unión Europea en el proceso de debate sobre un instrumento jurídicamente vinculante que concierne a las empresas y los derechos humanos en la ONU.
Por impulso de Francia, una directiva europea, que entró en vigor el 22 de octubre de 2014, marcó una etapa importante en el desarrollo de una política común sobre la RSE, al exigir que 6 000 empresas publiquen en su reporte anual de gestión información relativa a sus políticas y a sus resultados sobre asuntos sociales, ambientales, de respeto de los derechos humanos, de relaciones laborales o incluso de lucha contra la corrupción. La Directiva se traspuso al derecho francés el 21 de julio de 2017
A nivel internacional, desde el principio, Francia ha sido uno de los países más presentes en el “Global compact” de Naciones Unidas, tanto por el número de empresas como por el número de miembros. Francia está particularmente implicada para que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ocupe el lugar que le corresponde en el sistema multilateral y sea un actor reconocido (segundo país que ha ratificado más convenios de la OIT, con un total de 124 convenios). Participa de manera constructiva en los debates del grupo abierto sobre la elaboración de un instrumento jurídicamente vinculante relativo a las multinacionales y a otras empresas en el seno de la ONU.
Por otro lado, Francia se adhiere a las Líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales. Su participación es particularmente importante en el marco del Punto de contacto nacional (PCN), así como en el grupo de trabajo sobre la gestión responsable de las empresas, en el marco del Comité de Inversión de la OCDE. Francia se compromete a promover las guías sectoriales sobre el deber de diligencia de las multinacionales elaboradas por la OCDE, y concede gran importancia en destacar la revalorización social y ambiental de las operaciones realizadas por los grupos franceses a nivel internacional.

Para concluir, algunas observaciones relacionadas con los niveles nacionales e internacionales.
La comisión europea solicitó a los Estados miembros que elaboren planes de acción nacionales para poner en marcha las líneas directrices de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y las empresas, integrados o separados de los Planes nacionales de la RSE que también deben implementarse. Francia publicó su plan de acción nacional el 26 de abril de 2017. En efecto, la plataforma RSE, que se encuentra bajo la dirección del primer ministro, tiene como objetivo coordinar estos dos planes nacionales.
Las negociaciones internacionales sobre la responsabilidad social de las empresas abordan desafíos ambientales, sociales y societarios, y, por consiguiente, abordan múltiples temas (derechos humanos, corrupción, cadena de abastecimiento, sistema fiscal, biodiversidad, etc). Tienen lugar en instituciones muy diversas, algunas intergubernamentales (Naciones Unidas, OCDE, OIT, Unión Europea, otras privadas (Organización Internacional de Normalización, Global Reporting Initiative) y otras mixtas (como el Pacto Global y Principios para una inversión responsable bajo la égida del Secretario General de las Naciones Unidas). Se negocian los denominados marcos flexibles (“soft law”), cuyo objetivo es orientar la actividad de las empresas, en particular la de las empresas multinacionales que no dependen únicamente de la legislación de un estado, hacia prácticas de desarrollo sostenible, impulsando al mismo tiempo su competitividad. Francia siempre ha estado a favor de promover este marco de soft-law sobre la información extrafinanciera, que exige que las grandes empresas comuniquen sus impactos ambientales y sociales.

Por último, quisiera señalar que, desde 2008, Francia cuenta con una diplomacia especializada en este tema, con un representante especial a nivel de Embajador, encargado de la bioética y de la responsabilidad social de las empresas, cuya misión principal es participar activamente en la mayor parte de estas negociaciones. Como comprenderán, puede apoyarse en el firme compromiso de Francia con la RSE a escala europea e internacional y en su trabajo pionero en diversos ámbitos."

Dernière modification : 08/05/2020

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